Branding
Valor fijo acordado antes de empezar — por campaña, por misión o por período. Compras contenido y presencia, con aprobación antes de publicar.
Una campaña con influencers es más que contratar un post. Es definir qué quieres que pase, elegir quién habla por la marca y poder probar lo que volvió. Esta página explica cómo funciona cada parte de eso.
Es un acuerdo entre una marca y creadores de contenido para presentar un producto, servicio o marca a su audiencia. Lo que cambia de una campaña a otra es lo que la marca compra: presencia y contenido, o una acción medida — un clic, un registro, una instalación, una compra.
Esa elección define todo lo que viene después: cómo se seleccionan los influencers, cómo se calcula el pago y qué puedes medir al final. Por eso va antes del briefing, no después.
Branding cuando es presencia. Performance cuando el objetivo es conversión. Embajadores cuando es una relación de largo plazo.
Valor fijo acordado antes de empezar — por campaña, por misión o por período. Compras contenido y presencia, con aprobación antes de publicar.
Defines la acción que importa: clic (CPC), registro (CPL), instalación (CPI) o compra (CPA). Cada conversión se rastrea por enlace exclusivo.
Remuneración fija mensual y exclusividad de segmento, para creadores que representan la marca de forma continua.
Actívala en la configuración y nada se publica sin tu revisión. El influencer envía la pieza, tú apruebas o pides ajustes.
Defines el límite financiero y la fecha de fin. La campaña se pausa sola al alcanzar cualquiera de los dos.
Cada creador tiene su propio enlace. Sabes cuál generó cada resultado, con granularidad total por campaña.
Solo se contabilizan acciones de dispositivos nuevos. Los clics duplicados y los orígenes sospechosos se bloquean antes de cualquier cobro.
No existe una tabla fija — las campañas varían de valor. La inversión depende del modelo elegido, del objetivo y del volumen. En branding el valor es fijo y se acuerda antes de empezar; en performance pagas por acción entregada. En cualquier modelo defines un techo que la campaña no supera.
Depende del objetivo, no de un número mínimo. Las campañas de branding tienden a ser más concentradas, ya que cada publicación tiene valor fijo. Las de performance suelen trabajar con una base amplia, porque el pago acompaña el resultado de cada uno.
Por casting abierto, donde los registrados se postulan y tú apruebas quién entra, o por casting gestionado, donde el equipo de Infleux arma el elenco. En ambos casos la curaduría filtra la base por nicho, rango de seguidores, verificación y actividad reciente antes de cualquier invitación.
En branding, lo que se sigue es la entrega — el contenido aprobado y publicado — y el alcance que produjo. En performance, de punta a punta: cada conversión se valida por el enlace exclusivo del influencer que la generó.
Cuenta el objetivo y el equipo diseña el modelo, el casting y el formato de medición contigo.